Cinco pasos para alcanzar la Sabiduría

El silencio: sin éste, nada podría escucharse, ni percibirse, y por lo tanto nada podríamos comprender.

La escucha: una vez que aprendemos a mantenernos en silencio, a estar a solas con nosotros mismos, debemos liberarnos de toda molestia o ansiedad, para escuchar cabalmente lo que se nos quiere decir.

La memoria: recordar este silencio íntimo y supremo, recuerde que todo lo que necesita está dentro suyo, visualizando la experiencia dentro de su corazón.

La práctica: una vez que haya sentido la serenidad interna, traslade a su vida cotidiana esta experiencia.
Enfrente situaciones de cada día que puedan molestarlo o confundirlo con la misma calma y paciencia que enfrenta los problemas internos, en la etapa de la escucha, no reaccione frente a lo externo, cultive un espacio interno donde refugiarse.

El compartir: si logra los pasos anteriores, las personas allegadas a usted sentirán un visible cambio en su personalidad, empezando por el «adentro» y modificando así el «afuera». Pues el interior se refleja en lo exterior, mostrando la plenitud y conexión con lo divino.